Feb 20

De Hamilton a Hamilton pasando por Vettel

nm73-deportes-2-1431387384-d4c144b3ed30d97b4a8355fe867a50e8Una carrera perfecta le dio al británico Lewis Hamilton su segunda victoria del año en la Fórmula 1 y la oportunidad de demostrar que ni siquiera su compañero de equipo, el alemán Nico Rosberg, constituye una ‘amenaza’ para alcanzar su tercer título en la máxima categoría del automovilismo, tras los conseguidos en 2008 con McLaren y el año pasado con Mercedes Benz.
Según el portal electrónico ‘C&DTheF1.com’: “Hamilton le habría ganado a Nico el Gran Premio de China en las clasificaciones efectuadas la víspera”, lo que, sumado a un correcto manejo de los neumáticos, permitió al inglés imponerse tanto en carrera como en boxes.
Lewis tuvo una actuación perfecta: lideró todas las prácticas, obtuvo la pole position y ganó la carrera de Shanghái, solo le faltó no ceder el primer puesto en todas las 56 vueltas de la prueba china; sin embargo, ello se debió a la estrategia de ingresos a pits, donde también fue el mejor.

nm73-deportes3-2-1431387384-9b3de1c1393fb660101dcbb2a565ba36Si bien el año pasado Nico Rosberg empezó encabezando el campeonato mundial, y hasta el final del mismo era candidato para llevarse su primer título, el temple de Hamilton y su experiencia de catorce años prevalecieron. En lo personal, cuando Lewis abandonó McLaren a fines de 2012, para probar fortuna en Mercedes Benz, creíamos que era una decisión precipitada, puesto que, a nuestro juicio, la escudería de Woking tenía mucho que ofrecerle todavía. También estimamos que la decisión fue desleal, ya que el equipo de Ron Dennis había confiado en Hamilton desde cuando Lewis tenía solo 13 años de edad. El tiempo le dio la razón al actual campeón mundial de F-1, quien para 2013 hablaba de la posibilidad de visitar el podio;  y, al siguiente año ganó once grandes premios en el W05, lo que valió su segundo título mundial. Al cabo de su victoria en China, Hamilton declaró: “Hoy puse el coche en el lugar que quería y controlé el espacio entre mi monoplaza y el de Nico, además de ahorrar neumáticos para cuando necesitara usarlos. El coche de seguridad al final no fue útil, creo que para nadie, porque elimina el clímax cuando te encuentras ante una carrera como esta”.
Durante la rueda de prensa, posterior al Gran Premio de China, Hamilton confesó que luego de la victoria del tetra campeón mundial de Fórmula 1 en Malasia, Sebastián Vettel, quince días atrás, no podía dejar nada al azar, así que compitió con todas sus fuerzas, incluso sin preocuparse de su propio compañero de escudería, Nico Rosberg: “No es mi trabajo cuidar la carrera de Nico, sino administrar el coche y llevarlo de vuelta a casa de una pieza y lo más rápido posible, y eso es lo que hice. No frené intencionadamente a ninguno de los coches. Simplemente me estaba centrando en mí mismo. Si Nico me quisiera haber pasado, lo hubiera intentado, pero no lo hizo”, agregó. Y respecto a Ferrari señaló: “Sabíamos que los Ferrari iban a ser muy buenos en tandas largas y en el cuidado de los neumáticos, esto último fue el verdadero objetivo que me impuse en China”, insistió.

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Cuando el pasado 29 de marzo, el alemán Sebastián Vettel se impuso en el Gran Premio de Malasia celebrado en Sepang, siendo además su segunda carrera sobre una Ferrari, tuvimos dos preguntas y una conclusión: ¿será posible que el cuatro veces campeón de la máxima categoría del automovilismo doblegue a las flechas de plata?; ¿acaso Fernando Alonso erró al salir de la Scuderia, como ocurrió cuando abandonó Renault por McLaren?; y, verdaderamente, el tetracampeonato de Vettel no fue obra y gracia de los hasta entonces imbatibles Red Bull, sino de la capacidad conductiva del ‘exjoven maravilla’, que entre 2009 a 2013 consiguió un subcampeonato y cuatro títulos de manera consecutiva. No obstante, tras observar el último Gran Premio de China, donde el alemán sumó su segundo tercer puesto, podría estar emulando lo que hizo el australiano Daniel Ricciardo en 2014: ganar tres carreras de 19 programadas a la dupla formada por Hamilton y Rosberg, es decir, hacernos ilusionar de vez en cuando sobre la posibilidad de batir a los pilotos de la marca que inauguró el automóvil en 1886 y nada más.
A la luz de lo expresado por Sebastián Vettel, tras el Grand Prix de China, la posibilidad de reverdecer los triunfos del malogrado Michael Schumacher en Ferrari parecería que podrían volver en el corto plazo. “Es únicamente la tercera carrera, y los pasos que hemos dado hasta ahora son realmente impresionantes. La tercera y cuarta posición del equipo me alegran mucho, aunque, obviamente, me hubiera gustado presionar más a los Mercedes: tras la primera y segunda parada fuimos capaces de estar ahí, pero en el último stint pudieron alejarse bastante. Básicamente, estamos más cerca que hace cuatro semanas, lo cual es positivo, pero aún tenemos mucho que hacer”, confesó Vettel para añadir: “Lo que también resulta muy positivo es el hecho de que hemos estado por delante de los otros equipos. Hoy no nos era posible ser segundos; tenemos que aceptar que nuestros oponentes fueron más rápidos. Para Bahréin, esperamos volver a estar un poco más cerca”, concluyó.
¿Por qué es importante que Vettel  o cualquier otro piloto que no guíe una flecha de plata gane este año Grandes Premios de F-1? Más allá de la simpatía por un piloto, una marca o una nacionalidad, está la competitividad y la atracción por el espectáculo. Quienes seguimos ininterrumpidamente a la máxima categoría del automovilismo desde 1988, año en que se instauraron las transmisiones en vivo para nuestro país a través de la pantalla chica, hemos visto diversas clases de hegemonías que, más allá de resaltar las cualidades de estos ‘súper hombres’, han mermado de algún modo el espectáculo al repetir victorias, pilotos y escuderías, sin que el resto pueda hacer mayores cosas para contrarrestar; excepto cuando la poderosa Federación Internacional del Automóvil decide intervenir en las reglas de juego, pero que solo sirven para mutar el dominio de una marca o escudería por otra.

por : Hugo Vargas Egüez