Feb 20

Edulcorantes y sus mitos

Sin embargo, el consumo excesivo del azúcar ha sido relacionado con problemas de salud como la diabetes o el sobrepeso, lo que ha llevado a buscar opciones de endulzantes, cuyo aporte calórico sea prácticamente nulo, permitiéndonos así darnos ese gustito de endulzar el paladar.

Vivimos en un país donde la producción de azúcar data de muchos años; un país donde el consumo de este producto, que se deriva de la caña de azúcar, es elevado y desmesurado, pero con una realidad que está cambiando: los ecuatorianos buscamos ahora salud, no solo una figura envidiable, armoniosa, sino un cuerpo sano, pero… eso sí, con la libertad de comer, incluso lo que más nos gusta.

nm70_armado_fotos253_1423752824Y es por eso que, ante lo que demostraban los estudios en cuanto al consumo excesivo del azúcar, dimos paso a opciones que primero se dieron a conocer en otros mercados, pero que ahora ocupan un importante sitial en la mesa de los ecuatorianos. Nos referimos a los edulcorantes, sustitutos de origen químico o natural (aquellos que tienen su origen en una planta o frutos), que simulan la presencia del azúcar en los alimentos y que nacen con la necesidad de incluir dulce en las comidas, sin aumentar las calorías ni la glucosa.

Actualmente, a nivel mundial, están presentes en postres, bebidas, galletas, entre muchas otras presentaciones, ya que aportan un contenido calórico, casi insignificante, satisfaciendo además las necesidades de las personas diabéticas y de todas aquellas que tienen prohibido el consumo de azúcar.

Sin embargo, de un tiempo a la fecha, se cuestiona si el consumo habitual de edulcorantes puede generar enfermedades como el cáncer.

El Instituto Nacional del Cáncer, en su página web, manifiesta que no existe evidencia
clara que indique que los edulcorantes artificiales disponibles en el mercado, y que están reglamentados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA), estén asociados con el riesgo de esta enfermedad en seres humanos. Así, también estudios considerados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) validan la seguridad de estos productos, de ahí que su uso está permitido.

Pero, hay que tener presente que todo exceso es negativo para la salud. Y eso lo reafirma la nutricionista Gabriella Iturralde quien sugiere que “se puede utilizar diariamente, pero con moderación, máximo 2 sobres al día o dos productos que contengan edulcorantes”.

Al momento de decidirse por qué tipo de edulcorante utilizar es importante saber que en el mercado existen los nutritivos, que aportan energía y los no nutritivos, que no aportan calorías; por ello, es necesario informarse adecuadamente antes de elegir el producto, para desmitificar creencias, sobre todo cuando su consumo forma parte de una recomendación médica.

Diario El Correo, en su versión digital de diciembre de 2014, presenta las conclusiones de la revista especializada Nutrition Bulletin, las mismas que demuestran que los edulcorantes bajos o sin calorías no aumentan el apetito y, por ello, tienen la capacidad de potenciar la pérdida de peso si se consumen dentro de una dieta balanceada. También, contribuyen a reducir la ingesta de energía cuando son utilizados en sustitución de ingredientes más energéticos, pueden tener un efecto beneficioso sobre la insulina y la glucosa en personas sanas y en pacientes con diabetes, y resultan beneficiosos dentro de nuestra salud bucal.

Ante la oferta del mercado, la Dra. Gabriella Iturralde precisa que es preferible consumir los edulcorantes naturales como la stevia en gotas, y nos recuerda que la sacarina, pese a ser el más antiguo, es mucho más dulce que el azúcar natural, por ende se puede utilizar para endulzar, pero a la hora de hornear no aportará la textura deseada.

Los edulcorantes son, sin duda, un aliado dentro de nuestra dieta diaria, siempre y cuando recordemos que radica en la cantidad de consumo el poder alcanzar nuestro objetivo al sustituir el azúcar regular por algún edulcorante.

por : Liz Valarezo