Feb 22

El néctar dorado de las abejas

Y es que la miel de abeja ha sido consumida por el ser humano desde el año 1870 a.C. y en el transcurrir del tiempo se han encontrado propiedades y usos que ningún otro producto natural provee.

Hasta el siglo XVI la miel de abeja fue el endulzante por excelencia, hasta el aparecimiento de la caña de azúcar; sin embargo, hasta el día de hoy se la usa para endulzar diferentes platillos y postres, pues es de muy fácil digestión.

La miel natural de abeja contiene sodio, potasio, magnesio, calcio, hierro, manganeso, cobre, fósforo, zinc, vitaminas A, B y C. Es reconocida como un antibiótico eficaz, pero además, es un remedio usado para aliviar el raquitismo, el escorbuto, la anemia, la hidropesía, el reumatismo, los dolores de cabeza y los vértigos.

Es considerada tónica y relajante; es precursora de la serotonina, la sustancia inductora del sueño, así que si sufre de insomnio puede  mezclar dos cucharadas de esta melaza dorada con media taza de vinagre. La miel de abeja es un alimento energético y un poderoso regenerador celular que ayuda a mantener en equilibrio a los sistemas nervioso  e inmunológico.

Hágase aliado de este producto exclusivo de las abejas, insectos colaboradores,  sociales y nobles, cuya existencia ayuda, además, a mantener la producción equilibrada de alimentos en la Tierra.