Feb 20

“La marca de Brasil es el contraste”

El gigante latinoamericano no termina de sorprender. Cada centímetro de su territorio es una joya natural que el tiempo y sus habitantes han sabido conservar.

Fernando Simas, embajador de Brasil en Ecuador, compartió en una amena entrevista los puntos más destacados de la oferta turística que ofrece su país: rincones paradisíacos, los sitios de interés más icónicos que se deben visitar, así como el aprendizaje y los retos que les dejó la Copa Mundial de Fútbol 2014.

En Brasil se vive un Carnaval eterno: color y fiesta unidos a la alegría de su gente. Allá se escucha –día y noche– el grito ensordecedor que apoya al rey de los deportes, el verdor de sus playas es incomparable y la belleza exuberante de sus mujeres enloquece a quien las mira. Esas son frases que se escuchan –y se constatan- cuando se conoce Brasil. Sin embargo, ese país de 203 millones de habitantes –proyectados para este año- es un destino que ofrece mucho más que eso: gastronomía de alto nivel, una oferta cultural imparable en museos y galerías, una industria de la moda que marca tendencia mundial y un sinfín de paisajes y tradiciones que, por su belleza, resultan difíciles de explicar.

¿Cuáles son los planes turísticos de Brasil para este año?
Se acercan los Juegos Olímpicos 2016 y con ellos Río de Janeiro va a ser un polo de atracción muy fuerte, así como lo fue en la Copa del Mundo. Aunque Brasil, en su totalidad, ofrece una variedad de destinos turísticos de norte a sur.

¿A qué cree que se debe ese gran atractivo que tiene el país más allá de los paisajes naturales?
Brasil es magnífico por esa gran mezcla de orígenes raciales que tiene y que son parte de la identidad y de la forma que se constituyó la nación brasilera y que, a la vez, están reflejadas en las distintas tradiciones musicales, gastronómicas y literarias de cada rincón. La marca de Brasil es el contraste.

¿Cuáles son las nuevas políticas de turismo que se implementarán para mostrar a Brasil más allá de las ciudades icónicas como Río de Janeiro o Sao Paulo?
Brasil tiene un gran reto en cuanto al desarrollo turístico. Todavía somos un destino  –en proporción a la población– con una relevancia moderada. Por ejemplo, Ecuador tiene 14 millones y medio de habitantes, aproximadamente, y recibe un millón quinientos mil turistas extranjeros al año, que representan al 10 %. Por su parte, Brasil tiene 203 millones de habitantes y recibimos al menos siete millones de turistas al año, lo que es muy poco, tomando en cuenta la diversidad y oferta de los destinos turísticos. Ahora, el país va a ser un poco más accesible al turismo mundial por la devaluación de nuestra moneda: el dólar ganó en relación al real los últimos doce meses –cerca del 20 %– más o menos. Pero sigue siendo un reto crear las condiciones de infraestructura, de acogimiento hotelero, de facilidades aeroportuarias, de simplificación aduanera y migratoria. Aún hay trabajo por hacer y ahí se vuelcan la políticas públicas de este gobierno: de crear los atractivos, los incentivos y las facilidades para el flujo turístico. Sin embargo, una parte importante de ese esfuerzo ya fue hecha para el Mundial de Fútbol.

¿Como cuáles?nm70-armado-fotos7-1423174883-3665a561b68a2fefdd4578a9b550adf5
En términos de la modernización se trabajó en 12 aeropuertos internacionales; en tema de seguridad hubo un gran esfuerzo que fue la creación de los Centros de Comando Integral de Seguridad Ciudadana en las principales ciudades; y, en términos de movilidad, se aumentó la oferta de vuelos internos con más capacidad de las aerolíneas para ofrecer pasajes con precios más económicos. Hubo un saldo positivo. Para las Olimpiadas habrá muchas cosas fantásticas y facilidades para el turista: eso está garantizado. Va a ser un momento en el que vamos a convergir las propuestas y políticas públicas planteadas.

¿Cómo se ve el turismo entre Ecuador y Brasil?
Hay un potencial muy grande, pero la relación turística aún tiene un flujo muy bajo, y es inexplicable porque los brasileros sí tienen avidez de conocer nuevos destinos. Además, está demostrado que las mismas características de Ecuador hacen que sea un país con un gran atractivo para los extranjeros: aquí llegan de Europa, de Asia, de países nórdicos, y por eso me resulta inexplicable por qué todavía no hay un flujo mayor. En 2014 han ido –de Ecuador a Brasil– solamente 21 mil turistas y es curiosamente el mismo número de turistas que han venido de Brasil acá. Tal vez se debe a que hay una deficiencia de conectividad aérea entre nuestros países y una oferta de vuelos muy limitada.

¡Pero los ecuatorianos sí quieren ir a Brasil!
¡Claro! (risas). Y eso se demostró en el Mundial, fecha en la que la aerolínea TAME aprovechó muy bien sus vuelos directos a Sao Paulo. Pero más allá de eso, el ecuatoriano tiene que hacer una larga escala en Panamá, Bogotá o en Lima, y eso se debe al hecho de que esas compañías que están volando a Brasil se aprovechan de sus hubs de distribución. Entonces, los vuelos deben venir como una consecuencia de una política de promoción de turismo entre los dos países porque sí hay mucho interés y gran apertura.

Ecuador, en menor territorio, tiene una gran diversidad de flora y fauna. ¿Qué sería entonces lo que haría que los brasileros nos visiten?
Tenemos ciertas coincidencias en cuanto a regiones y a actividades; pero, la Sierra, el turismo colonial, los mercados de artesanías y el folclor ecuatoriano es un atractivo enorme. Entonces, hay que marcar esas diferencias para generar el interés de la visita.

¿De dónde llega el rubro más fuerte del turismo a Brasil?
Hay mucho turismo europeo y norteamericano. Tenemos un enfoque en el turismo de aventura y ecoturismo que, regionalmente, ha adquirido mucha fuerza.

Sin embargo, Simas reconoce que más allá del furor que las Olimpiadas 2016 causarán a escala mundial, vale mencionar que Brasil es un país multitarget que ofrece una variedad de actividades en sus diferentes destinos. Para los jóvenes, los enormes parques acuáticos y las playas son lo más solicitado; para los ejecutivos Sao Paulo se ha convertido en el epicentro del movimiento de negocios, de las convenciones, de las grandes exposiciones de artes; y, para los sibaritas: las sorpresas gastronómicas de este país multicultural satisfacen a todos los paladares.  Entonces, haga un espacio en su agenda y disfrute del verdor, de la fiesta y de la amabilidad que Brasil ofrece. Es un país que merece ser conocido a fondo.

Sus sitios recomendados de Brasil: “Sao Paulo por el movimiento intenso de una gran metrópoli. Río de Janeiro por su impactante naturaleza y el ambiente relajado que se vive. Por su arquitectura e historia me fascinan Ouro Preto –ciudad Colonial muy bien preservada-, y Minas Gerais; en el norte tengo nostalgia –por cuestiones familiares–, por Manaos y Belem do Pará, que tienen una maravillosa cultura fluvial y una deliciosa gastronomía. Mi debilidad está en el sur: la influencia italiana y alemana que han dejado su impronta en la arquitectura, los viñedos; la arquitectura es fantástica.

por : María José Troya C. Fotos: © Boris Andrade