Feb 22

La Tri bordea la perfección

por Jacinto Bonilla Prado

Sin complejos, jugando cerca del nivel perfecto y estrenando un nuevo sistema, con juego vertical y una agresiva presión en el campo adversario, Ecuador registró un exitoso inicio en las eliminatorias para el Mundial de Rusia 2018.

El triunfo ante Argentina, 2-0 en Buenos Aires, fue la primera victoria de la Tri en esa ciudad en 53 años de historia en las eliminatorias. Un triunfo justo e indiscutible que conmovió a la comunidad futbolística internacional.

Los protagonistas de aquella inolvidable victoria fueron, en su mayoría, los mismos que en el Mundial de Brasil fueron cuestionados, criticados y desterrados de la Selección por un amplio sector de la hinchada.

Aquí se originó el punto de quiebre de una novela futbolera que se repite cíclicamente en Ecuador. Como en las anteriores clasificaciones mundialistas, el nuevo técnico de la Selección debe obrar como cirujano espiritual para curar heridas, cicatrizarlas y reanimar a grupos derrumbados sicológicamente.

Fue el mismo trabajo ejecutado en su debido momento por el ‘Bolillo’ Gómez (Japón-Corea 2002), Luis Fernando Suárez (Alemania 2006) y Reinaldo Rueda (Brasil 2014).

Ahora el turno le tocó a Gustavo Quinteros, quien, fiel a su brújula táctica, trasladó sus ideas plasmadas en Emelec a la Tricolor. Sin embargo, archivando su idea futbolística, se dio tiempo para conversar y convivir a fondo con los líderes visibles de una golpeada Selección.

Los comenzó valorando e interiorizándose con su problemática, individual y a nivel de grupo. Así fueron interminables sus charlas con Antonio Valencia en la dinámica Manchester. Escuchó mucho y comentó poco. Sin embargo, cuando le tocó hablar le dijo al ‘Toño’ que debía regresar a la Selección cuando se encuentre en su nivel habitual.

Muchos criticaron al ‘Toño’ por no jugar la copa América. Valencia priorizó someterse a una cirugía de su tobillo (extraer los clavos que sirvieron para curar la fractura ósea). Quinteros y el entorno de Valencia sonreían ante disparatados comentarios de gente mal informada.

Quinteros lo alentó. Quería un Valencia sano, mental y físicamente; potente, veloz, explosivo, pero, sobre todo, que retornara con su liderazgo futbolístico.

La espera valió la pena. Los diálogos fructificaron y Valencia regresó oxigenado en todos los niveles. Desde su look hasta su dinámica futbolística. Volvió a ser el crack de otras clasificaciones y la Tri juntó esa recuperación al regreso de otros vilipendiados.

Los amistosos y la Copa América dejaron incertidumbres, aumentadas por la ausencia de Enner Valencia, quien sufrió una grave lesión mientras jugaba para el West Ham de la Premier League.

El ambiente, especialmente en Quito, no era el ideal para Quinteros. Muchos lo acusaron de tener visión ‘azul’ por convocar a una mayoría de jugadores de Emelec.  Fiel a sus principios, Quinteros blindó sus prácticas y cuidó al grupo.

Dio la sorpresa, ganó a la Argentina y, cinco días después, en una presentación de fútbol ‘náutico’, venció en el Atahualpa a Bolivia 2-0.

La exitosa campaña ante argentinos y bolivianos repitió películas victoriosas. Como esa última jugada en Santiago de Chile la noche del 15 de octubre de 2013. Espectacular corrida por la derecha de Valencia, centro y gol de Felipe Caicedo. Jugada calcada a la que se registró en Buenos Aires para el segundo gol ecuatoriano.

Volvieron Antonio Valencia y Felipe Caicedo, Frickson Erazo y Pedro Quiñónez. Se tomaron su revancha y, mientras se despedían del grupo luego de ganar a Bolivia, regresaban a sus respectivos clubes en Europa y América, felices porque se reencontraron con la victoria, el éxito y una revancha esperada por dos largos e interminables años.

tabla-elinatorias-rusia

Ahora contra Uruguay
El comienzo idealmente perfecto de Ecuador chocará con una campaña similar de Uruguay. Seis puntos, tres de visita y tres de local. Un partido con sabor a final porque en estas eliminatorias tan complejas y tan parejas hay que asegurar cada partido de los 18 que le tocará jugar a cada selección sudamericana.

Pero hay buenas y malas noticias para Ecuador. Enner Valencia está recuperado y ha vuelto a las canchas inglesas. El goleador regresa a la Tri, pero Antonio Valencia queda fuera de los dos siguientes partidos por una nueva lesión producida en un partido del Manchester United. Ahora el desafío será para el seleccionador Quinteros: deberá buscar la ecuación perfecta para darle un lugar a Enner sin alterar el esquema victorioso de la oncena tricolor, o esperar el momento preciso para que Enner vuelva a mostrarse como el ‘Superman’ de la delantera nacional. Por otro lado, tendrá que alinear al equipo a un juego sin el ‘Toño’ Valencia.

Luego de Uruguay, el martes 17 de noviembre, Ecuador visitará a Venezuela para completar su primer año eliminatorio. Dos retos complicados como toda esta eliminatoria. Si Ecuador repite su fórmula triunfal, 2105 puede prolongar una campaña récord en el inicio de las eliminatorias.

Comienzo que se compara con aquella Selección de 1965, cuando luego de ganar en Barranquilla a Colombia regresó a Guayaquil para repetir la victoria ante los cafeteros, con lo cual se puso a liderar el grupo junto a Chile.

Esa historia, exitosa al principio, se tornó dramáticamente adversa al final. Ecuador cayó dolorosamente para dejar una clasificación que parecía consolidada.

Hoy son otros tiempos. Un grupo sólido con toda la explosión provocada por el laboratorio futbolístico de Quinteros espera a Uruguay y posteriormente visitará a Venezuela. Se trata de una espera optimista. Ojalá que se traduzca en resultados favorables, ojalá que sí.

tercera-fecha